Ferreras, el asesinato civil y la adulteración masiva de la democracia

Recientemente, el medio Crónica Libre ha publicado una serie de audios grabados seguramente por el “comisario” mafioso Villarejo en una comida en la que se juntaron él mismo, el presidente del periódico La Razón y adjunto a la presidencia del grupo mediático Atresmedia, Mauricio Casals (propietario, entre otros medios, de Antena 3, Onda Cero o La Sexta), el director del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (un funcionario público que supuestamente debería defendernos a todos los ciudadanos), Adrián de la Joya (un testaferro de Villarejo) y el director de La Sexta y presentador de Al Rojo Vivo, Antonio García Ferreras.

Los audios han tenido mucho impacto por diversos motivos de naturaleza bastante diferente. En primer lugar, por las personas que se juntan para conspirar y por el hecho de que, entre ellas, se hallen directores y presentadores de medios de comunicación muy poderosos. También, por el ambiente de compadreo repugnante, de puro y carajillo, en el que estos señores se dicen mutuamente que se quieren mucho y que son como hermanos. Pero, sobre todo, estos audios han tenido impacto por lo que allí se dice. En pocas palabras, los diferentes comensales nos explican —desde la experiencia— qué es lo que hay que hacer para adulterar de forma masiva un sistema democrático moderno.

En pocas palabras, utilizar los principales cañones mediáticos del país sin ningún tipo de deontología periodística, incluso llegando a bordear la delincuencia.

De hecho, lo que se escucha en esos audios es la forma más grave de intoxicación de la opinión pública entre todo un catálogo amplísimo de técnicas que dichos poderes mediáticos aplican y han aplicado extensivamente, como mínimo, durante la última década. 

En uno de ellos, Ferreras reconoce haber difundido en su programa información falsa y difamatoria sobre Pablo Iglesias a poco más de un mes de las elecciones generales del 26 de junio de 2016. En concreto, aquel papel cutre fabricado con Photoshop y que hasta un niño de 5 años se daba cuenta de que era falso, que publicó Eduardo Inda en su panfleto ultraderechista Okdiario y que venía a decir que Pablo Iglesias tenía una cuenta bancaria en el paraíso fiscal de Granadinas a nombre de su madre, donde Nicolás Maduro le habría ingresado más de 200.000 euros. Cuesta escribir todo esto sin descojonarse, pero es la basura que publicó Eduardo Inda y que difundió Antonio García Ferreras voluntariamente en su programa a sabiendas de que era falsa. Es decir, Ferreras admite, en esos audios, la manipulación —consciente y con mentiras— de las creencias de cientos de miles de espectadores unas semanas antes de que vayan a ir a votar. Es decir, admite haber trabajado para la adulteración masiva de la democracia.

Cabe detenerse en este punto para desmontar una serie de argumentos que se han utilizado para intentar defender el comportamiento cuasi-delincuencial (o ya veremos si delincuencial) de Antonio García Ferreras.

El primero, lo dio él mismo. En una alocución al principio de Al Rojo Vivo, sin que nadie le hiciera preguntas, sin publicar los audios, sin invitar a ningún portavoz oficial de Podemos y rodeado de tertulianos que se benefician —bien económicamente, bien en términos de influencia— de estar sentados allí, Antonio García Ferreras afirmó que la conversación con Villarejo tuvo lugar muchos días después de la publicación de la noticia y que él nunca había dado una noticia sabiendo que era falsa. El problema es que, en los audios con Villarejo y demás, dice exactamente lo contrario. Es verdad que la conversación se produce muchos días después de dar la noticia, pero eso es irrelevante, y lo es porque, en esa conversación posterior, él le dice a Villarejo lo que él mismo le dijo a Eduardo Inda no muchos días después sino justo antes de publicar la noticia. ¿Y qué le dijo? Escuchemos sus propias palabras: 

Transcribo la parte relevante aquí abajo: 

F: Yo le dije “Eduardo, esto es muy serio, yo voy con ello, pero esto es muy delicado y es demasiado burdo”.

V: Claro…

F: Es demasiado burdo, es decir porque yo no sé…

V: Ellos tienen un lenguaje.

F: Estos son bolivarianos, que total estos han estado allí. Claro que nunca se han ocultado. Ahora yo no creo que Pablo Iglesias abra una cuenta en las Granadinas a su nombre, dos apellidos para que Maduro, el día que se escribe Podemos, le mande doscientos mil euros, joder son bastante más listos que todo eso.

Es evidente que sabía que era mentira antes de dar la noticia y decirle lo contrario a sus telespectadores es volverles a mentir y tomarlos por idiotas. Sostener, que el problema es Eduardo Inda, y Antonio García Ferreras simplemente comete un error involuntario, después de escuchar este audio, resulta muy difícil. Sí, además, añadimos la animosidad que expresa Ferreras en el segundo audio —ya iremos a él— respecto de matar reputacionalmente a dirigentes de Podemos, entonces mantener la posición que fue un error se vuelve directamente ridículo. Es evidente que sabía que era mentira y que dio la “noticia” con una voluntad y un objetivo muy concretos: destruir civilmente a Pablo Iglesias, dañar electoralmente a Podemos y adulterar el resultado de las elecciones.

Los que han intentado proteger a Ferreras también han puesto a circular el argumento de que Ferreras le dio a Pablo Iglesias la oportunidad de desmentir la noticia falsa en directo. Este argumento es directamente patético. Afirmar que esto es una buena práctica periodística es tanto como afirmar que sería una buena práctica periodística invitar a un terraplanista a tu programa, sentarle al lado a un científico y ponerlos a debatir en pie de igualdad. O que cualquier director de cualquier programa de televisión puede dar la noticia falsa de que un dirigente político es pedófilo sabiendo que es mentira y luego invitar al dirigente para que diga en directo que no, que no, que no es pedófilo. Tengo que confesar que he pasado mucha vergüenza ajena estos días leyendo y escuchando a cierta gente defender esta estupidez.

Todo esto es gravísimo y debería ser suficiente para que haya consecuencias en el panorama mediático español, pero también es cierto que el segundo audio que hemos conocido respecto de este tema redondea todo mucho. Vamos a escucharlo: 

La primera parte que es interesante es en la que Ferreras habla de matar a Monedero:

Ferreras: Monedero a nosotros nos odia, porque nosotros fuimos los que matamos a Monedero con aquello, con la pasta.

Además de la utilización del verbo matar, muy de sicario, aquí se aprecia una voluntad por parte de Ferreras de aniquilar en términos de reputación a los dirigentes de Podemos. Si alguien podía intentar defender que Ferreras había sido engañado por su malvado amigo Eduardo Inda para publicar la basura falsa de Granadinas, al escucharle jactarse de haber asesinado civilmente a Monedero, imagino que cesará en su empeño.

Pero, sin duda, la parte más interesante del segundo audio es cuando Ferreras nos explica de una forma muy trabajada cuál es la manera más eficaz de asesinar civilmente a dirigentes de izquierdas.

Ferreras: Porque, además, cuando nosotros le damos una hostia a ellos, ellos sufren de cojones…

Olivera: De cojones, claro, porque no se la ha dado La Razón.

F: Pero La Razón, oye, ¿puedo decir algo? La Razón, y te lo dije hace como dos meses, empieza a ser periódico, Mauricio. Periódico oficial no es sólo… además es verdad que en el origen y además tiene todo el derecho, es el editor, “mira, yo quiero hacer una cosa que sea muy del PP”. Pero ahora… y la entrevista del otro día no estaba mal, de Pablo. E informaciones que habéis sacado…

Casals: Pues estamos teniendo unos problemas, por ejemplo Ussía hoy esta mañana con Ussía…,

F: Pero eso os hace tener mayor credibilidad y cuando llega el combate importante, tú tienes más fuerza. Yo un día que pillen a los de Podemos, el que nosotros demos la noticia es demoledor.

En esta breve charla, está una de las claves más importantes de la cuestión. Los diferentes comensales corruptos saben exactamente cómo funciona el principio de legitimidad en el sistema mediático. Ferreras explica que, al ser La Sexta una cadena con televidentes progresistas y de izquierdas, cuando ellos golpean a Podemos hacen muchísimo más daño. Incluso le llega a decir a Mauricio Casals que está muy bien que La Razón entreviste a Pablo Iglesias porque así, después, tienen “más credibilidad cuando llega el momento importante”.

Es muy importante que los votantes de izquierdas entiendan esta estrategia y este modus operandi, porque es algo que hacen muchos medios supuestamente progresistas. Es muy fácil de entender. Se trata de emitir casi todo el tiempo mensajes progresistas y de izquierdas en el medio de comunicación en cuestión. Incluso se puede tratar bien a Podemos en determinados momentos. Esto hace que el medio vaya acumulando seguidores de izquierdas, incluyendo simpatizantes y votantes de Podemos. Seguidores que, además, desarrollan una relación de confianza con ese medio porque dice cosas de izquierdas y trata bien a los suyos. Todo esto hace que el medio gane muchísima legitimidad y pueda, en un momento dado, dar un golpe demoledor a Podemos, como explica perfectamente Antonio García Ferreras.

Esto ha sido una práctica incesante desde nuestro nacimiento. La práctica totalidad de medios supuestamente progresistas han llevado a cabo esta estrategia de forma meticulosa y, una vez habían ganado esa legitimidad, han procedido a intentar destruir la reputación de Pablo Iglesias, mermar las perspectivas electorales de Podemos o incluso entrar a jugar en nuestra interna para que ganasen los candidatos de su gusto. La fuerza que tienen a la hora de hacer esto es enorme, ya que, en el momento en el que eligen dar el golpe, hay un montón de gente de Podemos convencida de que son de fiar.

No es casualidad que fuera la Cadena SER —la radio más escuchada de España y un medio supuestamente progresista— el primer medio que publicara en exclusiva el falso “informe PISA” de las cloacas. Informe que, por cierto, todavía sigue colgado en su página web sin ninguna mención a que fue redactado por mafiosos y se ha demostrado que es pura bazofia destinada a amañar el resultado electoral.

Hace poco, un camarada muy listo escribía en Twitter algo así como que “la diferencia en el siglo XXI entre ser un súbdito o ser un ciudadano libre es la educación mediática”. Votantes de la izquierda —y muy especialmente votantes de Podemos— grábense esto a fuego. Sobre todo cuando lean o escuchen medios supuestamente progresistas, háganse las preguntas relevantes. ¿Quién tiene mucho tiempo en antena? ¿Quién tiene muy poco? ¿A quién le hacen entrevistas fáciles? ¿A quién difíciles? ¿A quién cuidan? ¿A quién atacan? En los relatos en las piezas del medio, ¿quién es el bueno y quién es el malo? Algunos de esos medios sucumbirán y publicarán basura falsa y otros se mantendrán firmes en la deontología periodística, pero todos —y digo todos— hacen política y juegan sus cartas. En el tablero político global y también en la interna del espacio de la izquierda.

Y, ojo, una importante distinción. Publicar basura falsa es atacar al sistema democrático. Hacer política no lo es; es algo legítimo. Pero también es legítimo descubrirlos haciendo política, detectar en qué dirección están haciendo política y no comprar como información algo que es un intento de influir. 

Por otro lado, hay que decir que la inmensa mayoría de las grandes televisiones y las grandes radios, así como los grandes periódicos de este país han difundido, en un momento o en otro de nuestra trayectoria, basura falsa acerca de Podemos. Son pocos medios, entre ellos este en el que escribo, los que nunca han cruzado esa línea roja y se han limitado únicamente a influir políticamente desde la legitimidad de su línea editorial. Nos gustase esta o no en determinados momentos, también legítimamente. 

Aunque resulta, desde mi punto de vista, completamente evidente que publicar de manera masiva información falsa sobre una fuerza política que se presenta a las elecciones, sea esta fuerza la que sea, es un ataque al conjunto del sistema democrático, el último audio deja completamente claro que esto no tiene que ver únicamente con Podemos sino que es una gravísima amenaza para nuestra democracia.

F: ¿Qué es lo que tiene Podemos? Tiene un montón de gente desencantada, Podemos tiene un montón de gente que votan a la contra. Si este país estuviera mejor no votarían eso. 

C: Pero como ellos son absolutamente incapaces de reconocerlo en términos generales, pues nos han vuelto a colocar el estigma de que nosotros estamos con Podemos y o somos capaces de intentar quitarnos esto o la hemos cagado. Y, a todo esto, Pedro Sánchez vuelve a estar en plena campaña y mientras Margarita Robles está completamente a nuestro favor y muy bien con nosotros, pero Pedro Sánchez coño, joder, a ver si le calzas una hostia.  

F: Muy pronto, eh, muy pronto. Yo creo que va a sufrir estas dos semanas.

Ferreras, el asesinato civil y la adulteración masiva de la democracia